sábado, 25 de enero de 2014

Algunas aclaraciones.

   Cuando ya tenía casi olvidado mi anterior artículo sobre cine, donde comentaba, entre otras cosas, "El lobo de Wall Street"; me encuentro con la respuesta que me da un amigo en su blog, bajo el título   "Wall Street, el cine, la amistad y la política"


   Agradeciendo sus primeras palabras sobre nuestra amistad, que también hago mías para con él; tengo que decir, sin embargo, que a continuación encadena un discurso, supuestamente sustentado en mis comentarios, que nada tiene que ver con lo que pienso, opino o quiero transmitir. 

    No veo por parte alguna la relación que existe entre criticar una película que no me ha gustado con las izquierdas, las derechas o la moral. Yo cuando quiero hablar de política o moralidad lo hago abiertamente y doy mi opinión sin mirar si critico a una orilla o a la otra o a las dos. Por tanto, ninguna conclusión de las que saca mi querido amigo se deben sacar de lo que escribí sobre esa película. Por cierto, la mitad la dedico a hablar de otras dos y a expresar también mi opinión sobre lo que me parece una injusticia por la falta de nominaciones a los Oscars de una de ellas, "El mayordomo"

    Entrando ya en su discurso, hay en él cuestiones cuando menos discutibles:

   Según él y un crítico que cita sin nombrarlo, el buen arte debe hacernos vomitar. Lamento discrepar, pero a mí no me gusta vomitar y, sin querer yo discutir lo que es o no arte, prefiero dedicarle el tiempo al  que me hace disfrutar y pasar un buen rato. No sé si esto es de derechas o izquierdas. 

   No critico a Martin Scorsese porque sea más o menos complaciente con el poder, ni siquiera por su carrera. Lo critico por esa película en concreto. Es mi opinión como  simple espectador, no pretendo ser crítico de cine. Y por cierto, hay muchas películas de él que no sólo me gustan, sino que me encantan, y en ellas también hay violencia, sexo, corrupción o drogas. Ahí están Taxi Driver, Toro salvaje, El color del dinero, El cabo del miedo, Gans of New York o Infiltrados. Tampoco sé si esto es de derechas o de izquierdas.

     El hecho de que la cinta esté teniendo mucho éxito para mí no es sinónimo de nada. Las  de Pajares y Esteso también tenían mucha taquilla y no creo que mi querido amigo las considere ni siquiera como regulares. De todas formas, aunque la colmen de premios, tenga las mejores críticas o le hagan la ola, a mí seguirá sin gustarme. 

     Por último, no creo que mis comentarios sobre esta película sirvan para posicionarme a un lado o a otro de la moral, la política o la filosofía. Me parece muy frívolo despachar cuestiones tan profundas con tanta ligereza y sustentadas en tan pocos indicios.

     Por esta amistad, que sí es sincera, de corazón y a mi me enriquece mucho, le contesto a mi amigo y le perdono que en sus palabras me atribuya posiciones que sólo podría adjudicarme alguien que no me conociera como me conoce él.

  
     


miércoles, 22 de enero de 2014

Una de cine

  El otro día vi  "El lobo de Wall Street", la última película del veterano director Martin Scorsese.  Confieso que tenía cierto interés por los comentarios previos que había escuchado y leído. Sin embargo, tengo que decir, aunque mi opinión no coincida con la mayoría, que me pareció una película "asquerosa" por la excesiva recreación en lo morboso, las drogas y el sexo, y por sus inexplicables 3 horas de duración.

   Me quedé con la sensación de haber visto como una buena historia, bien ambientada y mejor interpretada por Leonardo DiCaprio y que se podía contar perfectamente en 90 minutos, se echaba a perder emponzoñada por demasiadas imágenes de orgías, colgados y toda clase de aberraciones que apartaban la atención de lo verdaderamente importante, esto es, el fraude y la corrupción en Wall Street.

      Es probable que sea una de las películas del año. De hecho ya lo es por el número de  nominaciones  a los Oscars, cinco en total, incluyendo las de mejor película y mejor director. Me da igual. Nunca he creído que esos premios sean sinónimo de buen cine. Son como todo en la vida. Además de la política que los envuelve, unas veces aciertan y otras no tanto.

      Para incidir en lo que digo, sólo hay que ver los propuestos este año para los famosos premios de La Academia. Sin quitar méritos a películas, buenas a mi juicio, como "12 años de esclavitud" que tiene 9 nominaciones (película, director, actor protagonista, actor y actriz de reparto....); echo mucho de menos otra que también trata de esclavitud y de problemas raciales. Estoy hablando de "El mayordomo", una excelente cinta en la que destacan las interpretaciones de sus protagonistas, Forest Whitaker y Oprah Winfrey, con un buen guión y perfecta ambientación. Creo que es una terrible injusticia que no haya merecido ni una sola nominación.