miércoles, 22 de enero de 2014

Una de cine

  El otro día vi  "El lobo de Wall Street", la última película del veterano director Martin Scorsese.  Confieso que tenía cierto interés por los comentarios previos que había escuchado y leído. Sin embargo, tengo que decir, aunque mi opinión no coincida con la mayoría, que me pareció una película "asquerosa" por la excesiva recreación en lo morboso, las drogas y el sexo, y por sus inexplicables 3 horas de duración.

   Me quedé con la sensación de haber visto como una buena historia, bien ambientada y mejor interpretada por Leonardo DiCaprio y que se podía contar perfectamente en 90 minutos, se echaba a perder emponzoñada por demasiadas imágenes de orgías, colgados y toda clase de aberraciones que apartaban la atención de lo verdaderamente importante, esto es, el fraude y la corrupción en Wall Street.

      Es probable que sea una de las películas del año. De hecho ya lo es por el número de  nominaciones  a los Oscars, cinco en total, incluyendo las de mejor película y mejor director. Me da igual. Nunca he creído que esos premios sean sinónimo de buen cine. Son como todo en la vida. Además de la política que los envuelve, unas veces aciertan y otras no tanto.

      Para incidir en lo que digo, sólo hay que ver los propuestos este año para los famosos premios de La Academia. Sin quitar méritos a películas, buenas a mi juicio, como "12 años de esclavitud" que tiene 9 nominaciones (película, director, actor protagonista, actor y actriz de reparto....); echo mucho de menos otra que también trata de esclavitud y de problemas raciales. Estoy hablando de "El mayordomo", una excelente cinta en la que destacan las interpretaciones de sus protagonistas, Forest Whitaker y Oprah Winfrey, con un buen guión y perfecta ambientación. Creo que es una terrible injusticia que no haya merecido ni una sola nominación.

      

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