lunes, 3 de noviembre de 2014

Reacción inmediata

  La situación que se vive hoy en nuestro país requiere de una reacción inmediata de los dos grandes partidos. Lo de siempre ya no vale. Los ciudadanos están hartos. La corrupción invade todos los poros de la democracia, se necesitan nuevas respuestas, respuestas contundentes, medidas revolucionarias, acciones nunca vistas. 
  Es absolutamente imprescindible que los responsables de los partidos tradicionales  se pongan de acuerdo, de forma inminente, para dar una respuesta contundente a la crisis de credibilidad, de valores, de fe democrática que hoy se vive. Hay que hablar menos y actuar más. Es urgente, no se puede marear otra vez la perdiz. Ya no cuela. 
   Las encuestas nos dicen que la ciudadanía está desesperada. Nadie puede creer, de verdad, que la mayoría quiera un país como Venezuela o Ecuador, como Nicaragua o Bolivia. No puede ser. 
    Déjense de frases hechas, de paños calientes, de argumentaríos de partido, en fin, de lo de siempre. Demuestren categoría y altura de miras. De lo contrario, todos lo lamentaremos. 

domingo, 2 de noviembre de 2014

El lodazal

  España es hoy un enorme lodazal que atrapa y mancha a todos los que, de una u otra manera, han tenido o tienen alguna relación con el dinero público. Políticos, empresarios, sindicalistas, banqueros... Todos revolcándose en el lodo de la corrupción y manchándose hasta tal punto que resulta difícil distinguir a unos de otros.

  Este pasado  octubre ha sido especialmente duro para los ciudadanos de a pie. Esos que, con mucha suerte si tienen trabajo, se levantan cada día para con muchas dificultades pagar las facturas y llegar a fin de mes. O, con menos suerte, se levantan igualmente para encontrarse con la dura realidad del paro y la desesperación que conlleva.

   Esos ciudadanos han visto desfilar día a día a personajes que creían honorables con sus caros y elegantes trajes manchados por el fango de la corrupción. La lista de los escándalos es larga y está salpicada de nombres muy conocidos que se mezclan con otros menos conocidos o desconocidos totalmente para el gran público. 

   Las tarjetas de Caja Madrid con las que derrocharon más de 15 millones de euros (casi 2.500 millones de pesetas) en menos de 10 años y que ha servido para demostrar que el "gratis total" es sumamente democrático y en él tiene representación todo el arco ideológico y social: izquierda, centro, derecha, sindicatos y patronal.

   La familia Pujol, un portento que ya se estudia en las universidades, por ser uno de los pocos casos en el mundo donde todos, padres e hijos (7), son millonarios sin que se sepa muy bien a qué se dedican la mayoría.

   La trama de los ERES de Andalucía, la financiación de UGT en esta Comunidad, el poderoso líder minero, Fernández Villa, que apareció de la noche a la mañana con casi millón y medio de euros, la imputación de Acebes, los coletazos de los papeles de Bárcenas que salpican también al antiguo Alcalde del PP en Toledo, el presunto pago de las obras de la sede nacional popular con dinero B o el último y más reciente caso de Francisco Granados, el Presidente de la Diputación de León y varios alcaldes y empresarios dentro de la llamada "Operación Púnica".

   Ante todo esto pedir perdón no basta. Pedir perdón y seguir adelante como si nada hubiera pasado no es de recibo. El perdón no vale de nada si no se repara el daño y el daño sólo puede repararse devolviendo el dinero y metiendo en la cárcel a los ladrones. 

  Esperemos que los dirigentes políticos, en lugar de sólo pedir perdón y enzarzarse en el "Y tú más", tomen verdaderas medidas para barrer la corrupción y limpien sus casas de corruptos porque si no lo hacen acabarán ellos siendo barridos por la sociedad. 

domingo, 26 de octubre de 2014

Te perdono, Ancelotti


Después de la alegría que nos llevamos los madridistas ayer, aunque sigo pensando que hay mejores entrenadores para entender a este Real Madrid, te perdono por todo lo que no me gustó del pasado y prometo, si tú también te portas bien, que en lo sucesivo no me volveré a meter contigo.
 ¡Anda, mira, me ha salido un pareado!

sábado, 13 de septiembre de 2014

Ancelotti, vete ya!

[foto de la noticia]     Ya no sé cómo te lo voy a decir, majo, pero lo tuyo no tiene nombre. Otra vez palmando con el Atlético de Madrid, con "El Pupas" (con todo respeto). En el último año te has enfrentado un montón de veces a ese equipo y, casi siempre lo mismo, te ganan la partida. ¿Qué clase de entrenador eres tú? ¿Qué planteamientos haces después de perder con ellos la Supercopa de España hace unos días? ¿Qué dice tu equipo técnico? Por cierto, si quitamos a Paul Clement y a Hierro, el resto (tú incluido) parecéis sacados de un geriátrico, con el abuelo de Heidi incluido.

   Regalaste la liga, aún no sé por qué. Ganaste la Décima de chiripa, porque el gol  de Ramos en el descuento fue una lotería cuando ya estábamos derrotados. No has sabido imponerte para impedir el desguace que se ha producido este verano vendiendo a Di María y a Xabi Alonso, no tienes bemoles para poner a Navas en la portería, no te has atrevido a decir que lo de James es una barbaridad y sigues apostando por Bencemá (Bencemalo para los amigos) en detrimento de otos que merecen, al menos, el beneficio de la duda.

     Antes de ganar la Champions (a mí me gusta más llamarla Copa de Europa, qué le voy a hacer) ya dije que debías irte porque no aprovechabas los recursos, porque no entendías lo que era el Real Madrid, porque, en fin, ni entiendes ni vas a entender nunca lo que es un club legendario.

   Llevamos tres jornadas y ya estamos a 6 puntos del Barcelona. Seis puntos que al final de la temporada pueden ser decisivos. ¿Por qué no te vas?

    Por favor, Carlo, déjalo. Vete. Ya ganaste la Champions, la Décima. También la Copa del Rey. Disfrútalo, pero deja que los madridistas podamos soñar. 

lunes, 8 de septiembre de 2014

La Ley Electoral

       No descubrimos ningún secreto ni aportamos novedad alguna si afirmamos que la clase política pasa por uno de sus peores momentos desde la instauración de la democracia. Bien es cierto que nunca ha gozado de gran popularidad entre la ciudadanía. Unas veces era por el cambio de chaqueta, otras por el incumplimiento de las promesas o por la compra venta de apoyos. Ahora es por lo más bajo: la corrupción, el trinque, el robo de dinero público para beneficio propio y/o del partido.

 En este momento y usando como argumento la regeneración democrática y el respeto a la voluntad de los electores se anuncia una reforma de la Ley Electoral para la elección de Alcaldes. Poco se ha apuntado más desde el Gobierno y son muchos los interrogantes que genera, puesto que nuestro actual sistema no es ni presidencial ni mayoritario, sino representativo y proporcional. Son los concejales elegidos, según la proporción de la Ley D’ondt, los que, a su vez, eligen al Alcalde. Esto mismo ocurre para la elección de los Presidentes Autonómicos y del Presidente del Gobierno.
    

     Este sistema da representación y poder real a las minorías en el caso de que el partido más votado no obtenga la mayoría absoluta. Así hay muchos Ayuntamientos y alguna Comunidad Autónoma que, gracias a los pactos entre partidos, tienen gobiernos presididos por personas que no fueron los más votados por los ciudadanos. Esto, aunque a veces sienta muy mal tanto a electores como a elegidos,  es posible y sucede porque la Ley lo permite. Justamente, ahora, lo que se quiere es cambiar esa Ley para evitar estas circunstancias y garantizar siempre que gobierne la lista más votada. No se sabe cómo ni con qué cambios sustanciales. ¿Habrá doble vuelta si nadie tiene más del 50% de votos? ¿Quiénes entrarán en ella, los dos más votados o los que alcancen más de un porcentaje de votos? ¿Cómo se dará representación a las minorías? ¿De qué forma se garantizará el control de las decisiones del Alcalde? ¿Cómo podrán impedirse acciones de gobierno? ¿En qué casos cesaría el Alcalde, teniendo en cuenta que ya no podría haber moción de censura? Estas son sólo algunas preguntas que se me ocurren a bote pronto, pero a buen seguro que habrá muchos más ángulos e interrogantes que merecen una respuesta serena y sobre todo unos mecanismos que impidan que nos salgamos de Málaga para meternos en Malagón.

       Si la medida se amplía también a los Parlamentos Autonómicos como ya se ha empezado a anunciar por algunos y por qué no a la elección del Presidente del Gobierno, lo lógico sería hacer una revisión total de nuestro sistema electoral. No parece lógico que el Alcalde sea elegido directamente por los ciudadanos y los Presidentes Autonómicos y el del Gobierno de forma indirecta por los diputados.

     Por todo ello parece, a priori, que el asunto no es tan sencillo y que por tanto requiere una seria reflexión y un imprescindible consenso. Ni lo uno ni lo otro existe en este momento y difícil será que se logre en el poco tiempo que queda hasta las próximas elecciones del mes de mayo.          

domingo, 18 de mayo de 2014

Ancelotti debe irse



     Retomo el fútbol como tema de esta tribuna de opinión. Y lo hago en primer lugar felicitando al Atlético de Madrid por haber conseguido el título. Un campeonato que, si hacemos caso a las últimas jornadas, no se lo ha llevado el mejor, sino el menos malo. Aún así, hay que valorar el mérito del flamante campeón, logrando imponerse ante dos rivales, Madrid y Barcelona,  que están muy por encima en presupuesto y en plantilla.
    Dicho esto, paso a hablar de mi equipo, el Real Madrid. Y quiero hacerlo antes de la final de la Champions que se celebrará en Lisboa el próximo sábado día 24 en el que se disputará el trofeo precisamente con el Atlético. Gane o pierda, yo evidentemente deseo con todas mis fuerzas que triunfe, seguiré pensando lo mismo sobre el equipo actual y sobre el entrenador. Si de mí dependiera, Ancelotti, no seguiría de entrenador la temporada próxima. Varias son las razones que me llevan a esta posición, a pesar de haber ganado ya un título y estar en disposición de ganar otro muy importante:

      Ha sido incapaz de imponer un estilo propio y definido al juego del equipo. Después de unos comienzos desconcertantes y desesperantes hemos llegado al final de la liga con lo que ya teníamos antes: el contraataque como principal arma.

       Ha hecho experimentos absurdos en las alineaciones que nos han costado buenos sustos y, lo que es peor, algunos puntos.

        No ha sabido motivar a un equipo cuando se estaba jugando la liga en los últimos partidos. La actitud en los choques con el Valladolid, Valencia y Celta han sido una vergüenza para el escudo, no por empatar o perder, sino por la forma de hacerlo. En esos partidos, además de tirar la liga y resucitar al Barcelona, se traicionaron las señas de identidad más sagradas del madridismo: sacrificio, pundonor y salir siempre a ganar. El espíritu que inculcó don Santiago Bernabéu y que interpretaron a la perfección Miguel Muñoz o Luis Molowny cuando entrenaron el equipo con aquellas remontadas épicas en las eliminatorias de Copa de Europa, quedó burlado en estos encuentros. 

        Me ha parecido que Ancelotti, después de ganar la Copa del Rey y llegar a la final de Champions, se ha acomodado. Debe pensar que si gana en Lisboa será un éxito la temporada y si no lo hace, no será un gran fracaso porque al menos hay un título. No sé si esto es así o no, pero no encuentro razón alguna para entender lo sucedido en estos últimos días con la Liga. Se ha perdido una oportunidad de oro para optar al triplete sin saber por qué y sin que nadie lo haya explicado todavía.
         El Real Madrid es el mejor equipo de fútbol del mundo por su palmarés, y lo es precisamente por salir siempre a ganar, por luchar hasta el último minuto, por optar a todo y no dar nada por perdido. Un equipo así no debe tener un entrenador que ignore estos valores, como tampoco debe permitir en sus filas mercenarios que no sienten la camiseta, sino los ceros de sus contratos. 

           Después de Lisboa, sea cual sea el resultado, Ancelotti debería marcharse y al Madrid entrenarlo alguien de la casa que conozca la institución y, sobre todo, sus valores más sagrados.

lunes, 24 de marzo de 2014

Puedo recordar y recuerdo. (Homenaje a Adolfo Suárez)

 
     De todas las injusticias que la vida cometió contigo, la peor, sin duda,  ha sido despojarte de la memoria, robarte tus recuerdos y dejarte desnudo de ti mismo. Por eso hoy quiero honrarte con la mía, prestarte mis recuerdos y compartir contigo sólo un poco de lo mucho que nos diste.

   Puedo recordar y recuerdo, como elevaste a la categoría de normal lo que a nivel de calle era plenamente normal, permitiendo que el pueblo español, tantas veces silenciado, pudiera escribir su destino.

   Puedo recordar y recuerdo, como en apenas unos meses, desmontaste el complejo entramado de la dictadura y abriste las puertas a un nuevo ordenamiento democrático a través de la Ley de Reforma Política.

   Puedo recordar y recuerdo, como impulsaste la elaboración de una Constitución en colaboración con todos los grupos representados en el Parlamento, una norma de consenso que hoy sigue vigente y que ha impedido que el sistema democrático de convivencia fuera, una vez más, un paréntesis en la Historia de España.

    Puedo recordar y recuerdo, en fin, como lograste en menos de cinco años, ser el mejor presidente del Gobierno de España, luchando cada día en el peor de los escenarios posibles, acuciado por la crisis económica, el paro, el terrorismo, los militares y hasta tus propios compañeros.

    También puedo recordar y recuerdo, como los que ahora se dan codazos para glosar tu figura en los medios de comunicación, te apuñalaban por la espalda o te acosaban en el Parlamento con el único fin de hacerte desaparecer de la vida pública para repartirse tus despojos.

    Y puedo recordar y recuerdo, como un día de hace ya mucho tiempo me uní a ti y a tu nuevo proyecto político, el CDS, consiguiendo lo que parece imposible en esa selva de los partidos: ser feliz, muy feliz, haciendo política y hacer amigos, algunos amigos, dentro de ella.  

    La vida que tanto te quitó te está dando hoy el lugar que llevas mereciendo tanto tiempo.


    Gracias Presidente. Aquí tienes mi memoria a tu disposición.

sábado, 25 de enero de 2014

Algunas aclaraciones.

   Cuando ya tenía casi olvidado mi anterior artículo sobre cine, donde comentaba, entre otras cosas, "El lobo de Wall Street"; me encuentro con la respuesta que me da un amigo en su blog, bajo el título   "Wall Street, el cine, la amistad y la política"


   Agradeciendo sus primeras palabras sobre nuestra amistad, que también hago mías para con él; tengo que decir, sin embargo, que a continuación encadena un discurso, supuestamente sustentado en mis comentarios, que nada tiene que ver con lo que pienso, opino o quiero transmitir. 

    No veo por parte alguna la relación que existe entre criticar una película que no me ha gustado con las izquierdas, las derechas o la moral. Yo cuando quiero hablar de política o moralidad lo hago abiertamente y doy mi opinión sin mirar si critico a una orilla o a la otra o a las dos. Por tanto, ninguna conclusión de las que saca mi querido amigo se deben sacar de lo que escribí sobre esa película. Por cierto, la mitad la dedico a hablar de otras dos y a expresar también mi opinión sobre lo que me parece una injusticia por la falta de nominaciones a los Oscars de una de ellas, "El mayordomo"

    Entrando ya en su discurso, hay en él cuestiones cuando menos discutibles:

   Según él y un crítico que cita sin nombrarlo, el buen arte debe hacernos vomitar. Lamento discrepar, pero a mí no me gusta vomitar y, sin querer yo discutir lo que es o no arte, prefiero dedicarle el tiempo al  que me hace disfrutar y pasar un buen rato. No sé si esto es de derechas o izquierdas. 

   No critico a Martin Scorsese porque sea más o menos complaciente con el poder, ni siquiera por su carrera. Lo critico por esa película en concreto. Es mi opinión como  simple espectador, no pretendo ser crítico de cine. Y por cierto, hay muchas películas de él que no sólo me gustan, sino que me encantan, y en ellas también hay violencia, sexo, corrupción o drogas. Ahí están Taxi Driver, Toro salvaje, El color del dinero, El cabo del miedo, Gans of New York o Infiltrados. Tampoco sé si esto es de derechas o de izquierdas.

     El hecho de que la cinta esté teniendo mucho éxito para mí no es sinónimo de nada. Las  de Pajares y Esteso también tenían mucha taquilla y no creo que mi querido amigo las considere ni siquiera como regulares. De todas formas, aunque la colmen de premios, tenga las mejores críticas o le hagan la ola, a mí seguirá sin gustarme. 

     Por último, no creo que mis comentarios sobre esta película sirvan para posicionarme a un lado o a otro de la moral, la política o la filosofía. Me parece muy frívolo despachar cuestiones tan profundas con tanta ligereza y sustentadas en tan pocos indicios.

     Por esta amistad, que sí es sincera, de corazón y a mi me enriquece mucho, le contesto a mi amigo y le perdono que en sus palabras me atribuya posiciones que sólo podría adjudicarme alguien que no me conociera como me conoce él.

  
     


miércoles, 22 de enero de 2014

Una de cine

  El otro día vi  "El lobo de Wall Street", la última película del veterano director Martin Scorsese.  Confieso que tenía cierto interés por los comentarios previos que había escuchado y leído. Sin embargo, tengo que decir, aunque mi opinión no coincida con la mayoría, que me pareció una película "asquerosa" por la excesiva recreación en lo morboso, las drogas y el sexo, y por sus inexplicables 3 horas de duración.

   Me quedé con la sensación de haber visto como una buena historia, bien ambientada y mejor interpretada por Leonardo DiCaprio y que se podía contar perfectamente en 90 minutos, se echaba a perder emponzoñada por demasiadas imágenes de orgías, colgados y toda clase de aberraciones que apartaban la atención de lo verdaderamente importante, esto es, el fraude y la corrupción en Wall Street.

      Es probable que sea una de las películas del año. De hecho ya lo es por el número de  nominaciones  a los Oscars, cinco en total, incluyendo las de mejor película y mejor director. Me da igual. Nunca he creído que esos premios sean sinónimo de buen cine. Son como todo en la vida. Además de la política que los envuelve, unas veces aciertan y otras no tanto.

      Para incidir en lo que digo, sólo hay que ver los propuestos este año para los famosos premios de La Academia. Sin quitar méritos a películas, buenas a mi juicio, como "12 años de esclavitud" que tiene 9 nominaciones (película, director, actor protagonista, actor y actriz de reparto....); echo mucho de menos otra que también trata de esclavitud y de problemas raciales. Estoy hablando de "El mayordomo", una excelente cinta en la que destacan las interpretaciones de sus protagonistas, Forest Whitaker y Oprah Winfrey, con un buen guión y perfecta ambientación. Creo que es una terrible injusticia que no haya merecido ni una sola nominación.